MI MUY ESTIMADA JOVENCITA
HAZ QUE MEREZCA TU CUERPO
A mi querida niña... a esa que me obsequia con una parte de su felicidad
Sáname con tu bondad
Sáname con tus encantos, con tu dignidad
Sáname, de todo aquello que me separa de tí
Sana primero, eso que me impide entregarte hasta la última brizna de mi sexo y de mi espíritu
Sáname, de lo que me separe y aleje de tu vida
Sana esa memoria, que te piensa e imagina a solas en tu intimidad
Sana ese corazón, que a veces nos hace correr demasiado
Sana esas emociones que me dejan inerte sobre ti, seco y languido
Pasa tus manos sobre mí, con esa ternura que no tiene precio
Perdóname todo aquello, que no esté a tu altura
Regálame tus bendiciones y déjame compartir tu vida, si la merezco

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