Amar… Ese verbo tan difícil Esa palabra tan frágil Que nos llega a enamorar, o nos destruye y nos mata Amar sus ojos… o su imagen? Amar su boca… o su voz? Amarla raudo y veloz, o tal vez en cada instante? Amar, el aire que insufla Amar su calma en el sueño Amar los dulces latidos, de quien mora ahí en su centro Amar sus cálidos pechos Amar, que se mueven cálidos Amar su vientre en silencio Amar su fruta prohibida Amar su miel y su aroma Amar llegar hacia ella Amar, morir en su alcoba A mi, me basta pensarla A mi, me basta leerla Amarla es para mí entregar eso que mi boca piensa, eso que mi lengua siente, eso que en trazos escribo, eso que de ella recibo, al despertar en silencio