AMOR, DONDE ESTÁS?
ENCONTRARTE, PARA AMARTE CON MIMO La tarde, terminó en ese corral ya oscuro de tu Reino. Tras los hermosos árboles, se observaba aún un rayito de luz. Dormitaba sobre la cálida chezlong, cuando te percibí ausente. Te busqué y busqué, hasta conseguir preocuparme y te hallé por fin bella y esbelta, cual diosa afrodita. Dormías hermosa, sobre el lecho del siempre luminoso ático. Con sumo cuidado, me acerqué para palpar la suavidad de tu hálito y observé esa prenda abotonada de vivos colores. Imaginé y traduje la voluptuosidad de tus formas. Tembloroso, fuí desabrochando botón a botón, hasta perder las fuerzas. El primero dilató mis pupilas y el segundo humedeció mi frente. Los siguientes descabalgaron mi tembloroso corazón y dieron magia a mis dedos, para descubrir montes y valles de suaves laderas. Mi ser inhaló tu perfume, mi boca se acercó y selló tu boca, mis labios bajaron los delicados tirantes, mi nariz penetró baj...