¿NO HA SIDO UN SUEÑO?
No hay nada más frustrante, que volver a casa tras el trabajo para no encontrarle como antaño. No tendré un guiño y una sonrisa de bienvenida… Nada de ese abracito que tan rico me sabía, a pesar de resultar chafada contra su pecho… Nada de esa ensalada con frutos afrodisíacos, que nos dejaba a tono para una dulce siesta… Dulce relax en la que le esperaba desnuda en penumbra, mostrándole bajo mi vientre esa fruta chorreante que mordía entre dientes de marfil y una acalorada lengua puntiaguda y juguetona. No paro de temblar cuando cerrados los ojos, siento durante muchos minutos en mis carnes lo mismo que sentía al tenerle dentro de mi, mientras mis dedos hacian el resto. Sudorosa, jadeante y pronunciando su nombre con una voz casi imperceptible, consigo dormirme hasta que el teléfono me despierta sobresaltada… Una voz familiar al otro lado, me pregunta ansiosa y susurrante a la vez… ¿has disfrutado de la ensalada?... ¿has pensado en mi durante tu siesta?.....