UN RUBOR MUY FEMENINO
¿ME ABRIRÁS TU CORAZÓN?
Aquella
noche Cristina, la Enfermera de servicio, ultima los detalles
relativos al material preciso para el inicio de una nueva guardia.
Está
contenta con su compañero, porque el Médico le atraía como
profesional y también le producía alguna culebrilla como hombre.
Ella,
una mujer atractiva sin duda... destaca por su piel morena, unos ojos
cautivadores y unos dientes de un precioso color marfil.Su aromático
perfume, cautiva y atrapa una vez más a su acompañante nocturno.
En
él, destaca su elegancia y un porte que a nadie deja indiferente.Su sonrisa es esa que estimula a cualquier mujer, ese
aire juguetón y aliado de una mirada perturbadora e irresistible a
la vez.
El
la saluda cortés antes de entrar a su despacho para intentar
dormir, pero no le pasa desapercibida una sonrisilla adornada de un
rubor muy femenino...
¿Algún
problema Cristina?... ¿no tienes sueño?... ¿es necesario que te
cante una nana?, le dijo sonriente y divertido.
Yo
se de buena tinta, que el Dr. Salazar tiene conocidos problemas de
sueño...¿acaso seré yo quien tenga que cantarle esa nana?
Pues
si, pero me gustaría ser yo el autor, ... ¿me abrirías para ello
tu puerta?
Sonrojada,
pero con aire de quien domina la situación, le dice:
… y
antes de permitirlo, ¿no me podría dar un anticipo para saber si
merecería la pena?...
Abrió
la puerta de su despacho y ambos se pusieron cómodos para mostrar
las virtudes de esa nana reparadora ... :
Duerme corazón, montada en mi corcel
Sujétate
en las crines y oye mi voz
Duérmete,
recuestate en su vientre y nota su calor
No
pases frío nunca y descansa bien, mi vida.
Mmmm,
que rico... ¿Me dejaras trotar contigo?
Arrópate
con mis brazos y nota mis caricias
Sueña
que nos amamos... Amémonos
Y
se amaron sin tregua, hasta que el deber los requirió.
En la Sala de Partos, un
nuevo y futuro amante solicitaba venir al mundo.

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