CARTA DE UNA ESCRITORA
QUE MIL SENSACIONES LE ENVENENEN

Imagino que me pongo en los dedos de esta escritora...
Unas
manos que han vuelto a cobrar vida, para contarme en su blog con
hermosas letras, sus más íntimos deseos:
Alzar
el vuelo, buscando ese contacto emocionante que llena su corazón.
Desear
desnudar el alma, para que él la vea y descubra su mirada.
Querer
ser, como esa palmera azotada por un viento pasional.
Soñar
con lenguas de fuego, a través de cada poro de su piel.
Enloquecer
frenética, para liberar mil encantos en cada beso que le ofrece.
Cogerle
de la mano, ¡brutal y arrebatadora!..., arrastrarlo y empujarlo al
lecho.
Conseguir
multiplicar sus dedos...¡que mil sensaciones lo envenenen!.
Abrazarlo
con ansias, comer sus labios y mordisquear su humedad.
Entre
miradas y gestos lascivos, sentir izada su bandera.
Escuchar
agitada su respiración, mientras suplica más y más...
Al
final y con el cuerpo desvaído, el sopor dulce y la resaca de una
pelea que jamás debe dejar vencedores ni vencidos.
Ese
momento en el que dos almas se han reencontrado, para convertir el
placer de unos minutos en una sabrosa y maravillosa eternidad.
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