TRAS EL VAHO DEL CRISTAL
LA LUZ DE TU SOMBRA
Te
imagino hermosa, tras el vaho del cristal
Te adivino, extendiendo aromas de un delicioso jabón.
Te
siento, repartiendo caricias sobre tu piel de seda.
Deseo
masticarte como la más dulce de las golosinas.
Comienza mi sueño, mientras ensortijas tus brazos en mí.
Noto ese roce que me estremece, entre pelvis y nalgas blanditas.
Brazos
y axilas fundidos, para por fin abrazarte.
El
sueño se agita, cuando asoman frente a mis manos dos montículos sagrados de laderas suaves y dulces pendientes, donde entierro mi nariz y mi boca como el más acogedor lecho.
Montes
en los que busco el tambor de tu corazón y el sabor de tu ternura.
Valles
repletos de rizados secretos, que voy rozando y besando.
Praderas que son el preliminar de la luz.
De
esa luz, que espera ansiosa tu sombra.
De
ese rinconcito que espera deseoso recibirme, para
que a mi llegada explosione cual carcasa que nos quema como un torrente de magma volcánico...
...ese magma que
nos deja fundidos, pero deseosos de morir y renacer de nuevo.

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