CUANDO TE DESEO Y MUERO
EMPIEZO A PERDER EL CONTROL

AL CONTEMPLARTE, mis sensores son estirados por un ejército desconocido,
que no me deja tranquilo ni me da tregua.
Desde mis adentros, anuncian la humedad que se adentra en los tuyos,
mientras te acaricio y EMPIEZO A MORIR.
Te olfateo ansioso y cambia el cromatismo de mi sangre
hasta duplicar sus cabezudas células, EN UNA LUCHA A MUERTE por llegar a tí.
Mis sensaciones huyen aterradas y a la vez corren de nuevo a tu centro,
hasta que se encuentran y pactan el ¡NUNCA MAS RETROCEDER!.
Los deseos quieren grabar mi mente con un lacre imborrable
y avanzar siguiendo esa estela solitaria, que VOLCÁNICA y LECHOSA
tapizará como polen ese ya rendido y fértil cáliz.
Comentarios
Publicar un comentario