¿Qué queda de un sueño erótico, si de repente me despierto y te has ido?
Cuando llegó a su recámara, dormía plácida y profundamente,,,
Mientras sus preciosos pechitos se insinuaban bajo la sábana, percibió una suave respiración que los movía e invitaba a acariciarlos con los labios.
Tras rozarlos suavemente y notar que se tornaban puntiagudos y erectos, se dirigió a esa boca de labios rojos y lengua jugosa, para devorarlos con la delicadeza suficiente para evitar despertarla.
Solo una respiración profunda y una mueca de placer, sirvió para dar por finalizada la incursión erótica y para mirarla de soslayo hasta el momento que entreabiera sus ojos y fuera consciente de ese gran momento de placer.
Cuando abrió sus ojitos, él ya no estaba...habrá sido un sueño?, se dijo apenada...
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